Viana do Bolo, Ourense - enamórate de esta villa gallega

Visita este lugar con un enorme encanto. Es ideal para desconectar de la ciudad y del estrés en el que muchos vivimos hoy en día. Con un paisaje y una naturaleza que te rodea totalmente, conseguirás cargar las pilas, vivir el día a día con la gente amable de pueblo, dar paseos largos e inolvidables, respirar aire puro, disfrutar de una naturaleza todavía virgen, de la tranquilidad de un pueblo, comer de fábula,.... la lista es interminable y la mejor opción es que lo descubras tú mismo. ¡Anímate!


Vista desde el mirador de San Cibrao


Plaza Mayor                                                                                                       Embalse

HISTORIA Y ARTE

Todo parece indicar que los primeros pobladores se asentaron en un castro, situado en el lugar que hoy ocupa la villa, donde se encontró en 1728 una plancha de bronce labrada que atestigua la presencia de estos pueblos. También algunos la relacionan con la ciudad romana "Forum Bibalorum"y con la tribu celta de los Bíbalos, que habitaban las orillas del Bibei, pero no existe ninguna prueba concluyente en este aspecto.

En la Edad Media se construyó un castillo, en torno al cual gravitará el devenir histórico de estas tierras. En el año 1180, llegó aquí Fernando II, que encuentra la fortaleza destruída, la reedifica y repuebla la villa. Este castillo, con las tierras circundantes, gozaban de fueros y gobierno propio, pero los continuos cambios de dueños motivaron varios enfrentamientos y desperfectos en su construcción.

Perteneció a Fernando Osorio de Castro, luego a Pedro Enríquez y, más tarde, Felipe II lo erigió en cabeza de marquesado a favor de Pedro Pimentel, hijo del conde de Benavente. En el siglo XV, tras sucesivos conflictos, tuvo que ser reconstruida y durante las guerras carlistas fue de nuevo escenario de los enfrentamientos.


Todas las parroquias, a excepción de Vilarmeao, formaban parte de la jurisdicción de Viana do Bolo, cuyo señorío correspondía al rey. Con la formación a principios del siglo XIX de los primeros ayuntamientos, aparecen aquí cuatro municipios: Grixoá, Rubiás, Solveira y Viana do Bolo, pero en 1836 se integraron en el de Viana.

Pese a las vicisitudes de la historia, en Viana, las bellas y poderosas fórmulas de su arquitectura han prevalecido a lo largo de los años.

La plaza mayor es el centro de la vida de la villa. Edificios barrocos con soportales, frontón  semicircular, pináculos, gárgolas y balconada coexisten con nobles galerías acristaladas.


PAISAJE

La riqueza paisajistica de estas tierras de montaña constituye una razón suficiente para su visita. Se puede afirmar que nos encontramos ante uno de los escasos espacios donde la naturaleza conserva un alto grado de virginidad, con sus centenarios árboles en los que tienen su morada aves como el buho real, águilas, el pájaro carpintero.

También el lobo ibérico tiene aquí uno de sus últimos reductos, junto con manadas de corzos, jabalíes y zorros; y en los parajes más intransitables de los ríos vive la nutria, el martín pescador y patos salvajes.

Flora: equilibrio entre monte bajo y superficie arbórea, con hermosos prados salpicando los pequeños valles. Abundantes sotos de castaños centenarios, carballos, coníferas, abedules y alisos.

Fauna: lobo ibérico, zorro, jabalí, corzo, nutria, marta, jineta, águila real, búho real, martín pescador, pájaros carpinteros, oropéndolas.

La villa, con su pintoresco y singular emplazamiento, es un buen punto de partida para iniciar un recorrido por el término. Ocupa un pequeño promontorio, rodeado por uno de los brazos del Embalse de Bao y coronado por los restos de la antigua fortaleza medieval. En el centro de la villa se encuentra la Plaza Mayor, con sus soportales, casas blasonadas, y una bella fuente conmemorativa de la ejecución de los dirigentes de un alzamiento liberal, en la primera mitad del siglo XIX. Desde aquí, se inicia la subida por el casco antiguo, hasta la cúspide del montículo donde se levanta la torre del castillo, gótica, del siglo XV; y la iglesia parroquial, que conserva una ventana prerrománica, del siglo IX la X, de probable origen mozárabe.



QUE VER


Iglesia de Sta. María de Viana do Bolo: Prerrománica. Siglo XVIII. Conserva en el testero una ventana germinada de tradición mozárabe
Fuente de la Plaza Mayor: Construida como homenaje a los ejecutados en 1846 debido a un alzamiento liberal popular.
Pazos: Pazo de Umoso, Pazo de Fradelo, Pazo de Grixoa y Pazo de Punxeiro.
Santuario del Padre Eterno: Neoclásico. Siglo XVII. El día de la Trinidad se celebra una romería popular en este hermoso santuario.
Iglesias románicas: Bembibre, Grixoa,San Cibrao.
Miradores: (Mirador do Bibei-Vilardemilo/ Mirador de San Cibrao/ Mirador As Borreas-Caldesiños/ Mirador Quintela do Pando)
Peña Trevinca - el pico más alto de Galicia (2.124 m)
Manzaneda: estación de montaña a 35 km de Viana do Bolo
Ribeira Sacra: a 50 km se encuentran 18 monasterios

Se pueden visitar los siguientes:
San Pedro de Bembibre, Taboada dos Freires, San Paio de Diomondi, Santo Estevo de Ribas de Miño, Santa María de Pesqueiras, Santa María de Montederramo, San Estevo de Chouzán, San Pedro de Rocas, San Vicente de Pombeiro, Las Bernardas de Ferreira de Pantón, San Paio de Abeleda, San Miguel de Eiré, Monasterio de San Juan, Santa María de Xunqueira de Espadañedo, Santa Cristina de Ribas de Sil y Santo Estevo de Ribas de Sil.

ARTESANIA Y GASTRONOMÍA
Las tierras de Viana ofrecen una amplia gama de deleites culinarios liderados por la exquisita ANDROLLA, embutido elaborado a base de cerdo adobada y curada al humo de las tradicionales "lareiras", que cada años es homenajeada y festejada el domingo de Carnaval; como complemento de los productos de caza y pesca de temporada y para un buen remate VIANOS (bombones de miel) y licores elbarodados con aguardientes de la zona.


FIESTAS Y FERIAS

El entroido, antroido o carnaval vianés, que goza de reconocida fama, es uno de los más originales que se celebran en Galicia. Los actos comienzan el "Xoves de Compadres", con la colocación del "lardeiro" en un mástil, al que se le unirá, el "Xoves de Comadres" la "lardeira". Pinchar aquí para ver vídeo.

El Boteiro: con máscara de madera que soporta una pantalla hecha con armazón de alambre al que se le pegan tiras de papel de seda de mil y un colores distintos. La camisa es artesanal, hecha con más de mil metros de seda o cinta de raso, que forman distintas figuras geométricas. 

La Mula: guiada por un maragato, antiguamente se subía a sus lomos al cacique del pueblo para que convidase a vino y viandas a todos los vecinos.

El Folion: formado por los lugareños que hacen sonar rítmicamente grandes bombos y aperos de labranza.

Fiestas Patronales: se celebran del 13 al 17 de agosto (San Roque)

Ferias: los días 13 y 28 de cada mes se celebran en la villa de Viana las tradicionales ferias a las que asisten los aldeanos del municipio con ganado y productros agrícolas para su venta, aprovechando para saborear unas raciones del pulpo "a feira", "carne o caldeiro" y por supuesto la típica bica de la zona.

PARROQUIAS DE VIANA DO BOLO

Bembibre (Santo André), Caldesiños (Santa Cristina), Cepedelo (Santa María), Covelo (San Lourenzo), Fornelos de Filloás (Santa María), Fradelo (San Vicenzo), Froxais (San Brais), Grixoa (San Pedro), Hedroso (San Román), Louzaregos (Santa María), Mourisca (Santa María), Paradela (San Pedro), Penouta (San Bartolomeu), Pexeiros (Santa María), Pinza (Santa María), Pradocabalos (Santa María), Pradorramisquedo (San Sebastián), Punxeiro (San Marcos), Quintela de Hedroso (San Cosmede), Quintela de Umoso (Padre Eterno), Quintela do Pando (Santa Isabel), Ramilo (San Pedro), Rubiais (San Cibrao), San Cibrao (San Cibrao), San Mamede (Santiago), San Martiño (San Xoán), Santa Mariña da Ponte (Santa Mariña), Sever (San Lourenzo), Solbeira (Santo Adrao), Tabazoa de Hedroso (Santa María), Tabazoa de Umoso (San Sebastián), Viana do Bolo (Santa María), Vilardemilo (Santa María Madanela), Vilarmeao (Santo Antón), Vilaseco da Serra (San Vicenzo)

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